• NEWO

OBMO / Primera Parte: No estamos diseñados para cumplir nuestros sueños.

Actualizado: abr 24

Este es el inicio de una serie de conceptos que quiero compartir con ustedes.


Parecen palabras mayores y lo son.


Siento que no hace falta profundizar mucho en el motivo que despertó en mi la curiosidad sobre este tema. Si en algo podemos coincidir todos es en que nuestros sueños (entendidos como grandes metas personales) son parte importante de nuestras vidas.


Cada vez refuerzo con mayor confianza que, eso que es tan importante en nuestras vidas, tiene un grave problema. Tanto en mi experiencia personal como conversando con varias personas me he dado cuenta de que cumplir nuestros sueños es tremendamente difícil.


Tan difícil, que le dedican toda una categoría en el mundo literario y una gran y concurrida sección en las librerías. Sin embargo, he llegado a la conclusión de que esa dificultad no es una dificultad normal, es una dificultad de una naturaleza que hasta ahora parece esquivar cualquier libro que me he leído. Es como si esta dificultad pudiera mutar y hacerse un poco más difícil de lo que cada autorbest-sellerde turno pudo imaginar.


Cada libro no hace más que generar una motivación temporal con resultados temporales. ¿Les pasa lo mismo?


Me atreví a abordar el problema desde una perspectiva distinta, conectando teorías, conceptos ajenos y conclusiones personales, llegando a una idea general que ha cambiado por completo mi forma de ver el asunto.



Espero les sea tan útil y revelador como lo ha sido para mí

Resulta que la gran clave esta en que somos seres reactivos.


Los humanos, los demás animales, las plantas, los insectos y cualquier otra forma de vida estamos, en esencia, atados a un mismo impulso: evitar la muerte y buscar la vida. A este proceso se le ha dado el nombre de homeostasis.


Es a través de la homeostasis que un organismo defiende su ambiente interno, generando un conjunto de acciones que le permiten no morir y mantenerse vivo. En un inicio acciones “simples” como:


Siente hambre: busca comida.

Siente frío: busca un ambiente cálido.

Siente peligro: huye o pelea.


Y más adelante, mecanismos más complejos de homeostasis como: un sistema económico, un estado o la misma religión.


Sin importar que tan simple o complejo sea, según el neurocientífico Antonio Damasio: “La intención de supervivencia de la célula eucariota y la intención de supervivencia implícita en la consciencia humana son una y la misma”: Evitar la muerte y buscar la vida.


Lo más importante de entender lo anterior está en darnos cuenta de que la forma como los seres vivos desarrollaron, por miles de millones de años, esta gestión primordial, fue a través de mecanismos sensibles que logran percibir peligros y encender alarmas internas. En otras palabras, los sistemas vivos se volvieron expertos ensentirel mundo y saber qué los acerca a la muerte (dolor) y qué los acerca a la vida (placer). Con un gran énfasis en uno más que en el otro: saber qué los acerca a la muerte.


Recuerden la lógica:

Siente hambre (dolor) luego busca comida (placer).

Siente frío (dolor) luego busca un ambiente cálido (placer).


El dolor (peligro de muerte) casi siempre como antecesor y motivador de una reacción que luego genera placer (vida). Si se analiza, es muy inteligente en términos evolutivos ser más sensibles al peligro de muerte que a la posibilidad de placer.


El peligro, por lo tanto, como gran abanderado de la muerte, se volvió el botón de arranque de los organismos vivos: o haces algo o puedes morir. Y esto ha sido así durante 3.800 millones de años, haciendo que la arquitectura biológica esté esencialmente diseñada para reconocer condiciones de peligro y reaccionar.


Esta magnifica estrategia de la naturaleza de haberse diseñado para reaccionar, hace que seamos dependientes al peligro y que necesitemos sentirnos amenazados para movernos.

Esto puede parecer muy delicado o pesimista, pero veamos como lo vivimos en el día a día:


Situaciones límite


En nuestras vidas, la mayoría de nosotros necesitamos que las cosas lleguen a una situación límite para actuar.


¿Conocen el concepto “deadline”? no es aleatorio que se le llame “línea de la muerte” a la fecha límite que te dice: “o haces esto para hoy o estás frito.” Necesitamos relacionar nuestros pendientes laborales con “la muerte” para poder reaccionar y por fin tomar acción.

¿Es una coincidencia?


Es cuando estamos descuidando demasiado una amistad que se nos ocurre sacarle un ratico. Vamos al médico solo cuando ese “dolorcito” se volvió algo más serio. Necesitamos que nuestra relación de pareja se ponga algo mal para hacer un cambio y, tal vez, ceder un poco. Es cuando está a punto de vencerse una promoción o un descuento que nos convencemos de ir a la tienda o el restaurante. Ni qué decir del SOAT, o la declaración de renta.


Hasta que algo no llega al punto de convertirse en una amenaza es muy difícil actuar al respecto.

Al parecer, de las pocas cosas que hacemos con buena anticipación es decorar para la navidad. *Y no tengo respuesta para este misterio*


La adversidad o crisis como generadoras de grandes progresos.


Las situaciones límite no solo mueven vidas individuales, también mueven sociedades enteras:

Los judíos han vivido históricamente situaciones muy adversas, durante mucho tiempo no tuvieron un territorio al cual llamar “hogar” y a donde iban no eran muy bien recibidos. ¿Qué resulto de todo eso? hoy son una comunidad supremamente poderosa, con habilidades únicas en los negocios y un sentido de cooperación entre ellos envidiable; algunos dicen (con buenos argumentos) que son los dueños del mundo.


¿Recuerdan o han escuchado sobre la Medellín de los años 80 y 90? Era un caldo de terror, denominada la ciudad más peligrosa del mundo. ¿Qué hicieron los Medellinenses con esta situación? Reaccionaron y convirtieron la ciudad en una de las más innovadoras del mundo ¡En solo 15 años!



Las guerras mundiales no tienen nada de bueno, eso es indiscutible, pero la segunda guerra mundial dejó un gran legado: el inicio del empoderamiento femenino.


La necesidad de los países involucrados en destinar gran parte de sus poblaciones masculinas a la guerra durante tiempos tan prolongamos (agregando las muertes ocurridas), generó un gran déficit de hombres en las funciones cotidianas, ¿Qué hicieron las mujeres? Aprendieron rápido “las labores de los hombres” (que les habían sido negadas durante mucho tiempo) y empezaron a empujar sus países adelante. Si no lo hubieran hecho, sencillamente varias naciones no hubieran sobrevivido.


Ahora…lo importante de entender esta realidad, es que explica el porqué nos cuesta tanto lograr ciertas cosas en la vida, cosas que son las más importantes para nosotros, cosas que queremos que sucedan.


El gran lío está en que los humanos desarrollamos hace muy poco (en cantidad de tiempo evolutivo) la sorprendente capacidad de imaginar, crear ficciones y por ende construir sueños personales. Tan nueva es esta capacidad, que nuestra lógica natural no relaciona nuestros grandes anhelos con situaciones realmente amenazantes.


No sentimos que podemos morir si no lo logramos (objetivamente es cierto).


Las cosas que imaginamos y lo que soñamos nos roban el aliento, se sienten increíbles, tanto que pasamos horas y horas pensando y hablando de tales sueños, incluso vidas enteras. Pero no estamos diseñados para reaccionar por algo que no representa una situación de amenaza, por lo tanto, la mayoría de las personas seguimos reaccionando y haciendo cambios pequeños en nuestras vidas, por más grandes que sean nuestros sueños.


Los sueños son como un “chip” que nuestra naturaleza no sabe leer.


“¿Hacer un sobreesfuerzo por algo que no existe y que no me esta representando una amenaza de muerte? No gracias, mejor sigo reaccionando a peligros reales” diría nuestra lógica…es como una especie de “economía biológica”.


Es más, si se detienen a analizarlo, la mayoría de nuestros grandes sueños representan en sí una amenaza para nuestros mecanismos actuales de gestión de vida y equilibrio personal: peligro hacia nuestros bolsillos, peligro hacia nuestras relaciones y peligro hacia nuestra reputación.

Todos estos peligros están indirectamente relacionados con la muerte.


La cuestión es doblemente grave: no solo nuestra naturaleza no esta diseñada para actuar ante situaciones ideales, además de eso, actuar por esas situaciones ideales representa en sí una amenaza hacia lo que nuestra naturaleza reconoce como seguro. En otras palabras: nuestra naturaleza evolutiva esta más cerca de reaccionar en contra de nuestros sueños que a favor de ellos.


Botes a vela y botes a motor


Una buena analogía para entender este fenómeno es imaginar que somos botes. La naturaleza nos diseñó como botes a vela. Un bote a vela está hecho para moverse gracias a un estimulo externo: el viento (el peligro). Entre más fuerte es el viento mayor progreso logra.


Muy similares somos la mayoría de los humanos: si no ventea fuerte, no nos movemos gran cosa.

Nuestra mente es el capitán del bote. El capitán ha estado satisfecho con su navío por muchísimos años, pero hace muy poco alguien le habló de un paraíso (aprendimos a crear sueños). Este paraíso se encuentra en mares lejanos, muy distintos a los que ha conocido. Resulta que el capitán se la pasa los días tratando de dirigirse hacia esos mares lejanos, sin embargo, los vientos, necesarios para moverse, no son suficientes. Para llegar a las aguas de su lugar soñado necesita otro método de navegación.


Lo que necesitan el capitán y su bote es un buen motor. Un motor que le permita tener una fuerza instrínseca que mueva el barco sin la necesidad del viento.


¿Cómo reaccionar sin la necesidad de situaciones límite?


Una trampa a la norma


Analizando las vidas de personajes icónicos que han hecho cosas impresionantes como Nikola Tesla, Alejandro Magno o Elon Musk, me he dado cuenta de que ni ellos, ni muchos otros grandes líderes, han vivido eventos específicamente traumáticos que hayan motivado sus acciones.

Por algún motivo, estas personas eran capaces de hacer de lo proactivo (imaginaciones y sueños propios) algo profundamente reactivo.


En diversas entrevistas, discursos, biografías y autobiografías se nota cómo ellos NO conciben sus vidas sin lograr eso que ronda en sus cabezas. No se lo permiten. Sienten un inmenso sentido de urgencia, no hacerlo es la muerte misma. Ellos no quisieron hacer algo, ellos “tenían” que hacerlo.

Y allí, cuando los propósitos han sido asuntos de vida o muerte, han nacido las cosas más impresionantes de la humanidad. O para no ser muy romántico y lejano: así también han nacido las cosas que más admiras a tu alrededor, también las cosas más importantes que has logrado y las cosas más importantes que podrías hacer en un futuro.


Asuntos de vida o muerte


Las cosas más grandes de la humanidad, así como las más grandes en la vida de una persona, se logran cuando se vuelven asuntos de extrema urgencia, cuando algo importante, muy importante, puede perderse.


Convencerse de que hacer algo es de vida o muerte lleva a las personas a un estado de emergencia. La mayoría de su energía se enfoca específicamente en acciones que suman a tal objetivo, y vuelcan su vida hacia ello.


Aquella idea aparece y aparece en la mente y se vuelve muy difícil de evitar.


Funciona muy bien cuando tenemos hambre: prácticamente toda nuestra vida se vuelca hacia comer algo (afectando inclusive nuestro genio) Pero… ¿cómo lograr ese estado de urgencia por cosas que el hecho de no hacerlas no representa una amenaza real para nuestra lógica natural? ¿Cómo lograr ese estado de urgencia por nuestros sueños?


Me hago absolutamente responsable de lo que argumentaré a continuación, sé que estoy caminando sobre una línea muy delgada:


Obsesión


obsesión.Del lat. obsessio, -ōnis 'asedio'.

1. f. Perturbación anímica producida por una idea fija.

2. f. Idea fija o recurrente que condiciona una determinada actitud.

El estado que mencioné anteriormente es supremamente parecido al estado de una mente obsesiva. La única diferencia fundamental es que generalmente se usa la palabra obsesión, cuando esta representa sufrimiento o una disfuncionalidad.


Sin embargo, bajo mi punto de vista, la obsesión es una capacidad de la mente, no una patología. Lo que la convierte en patológica o no, es su enfoque y consecuencias.No es lo mismo obsesionarse con nunca jamás pisar una linea en el piso, que obsesionarse con crear el mejor computador del mundo como Steve Jobs, o con ser el mejor jugador de futbol del planeta tierra como Cristiano Ronaldo.


Si analizamos ambos casos, tanto Cristiano Ronaldo como el obsesionado por no pisar la línea están viviendo un mismo proceso cognitivo: tienen una idea fija o recurrente que condiciona sus actitudes y acciones, y que les es difícil evitar, uno hacia ser el mejor en algo y el otro hacia no pisar líneas en el suelo.


Lo interesante de las obsesiones es que permiten una distorsión de la realidad: Las personas obsesionadas con lavarse las manos distorsionan los efectos de estar sucios, imaginando unas consecuencias ultra-negativas que no son reales.


Si se usa esta capacidad con un buen enfoque, el resultado es la habilidad de sentir consecuencias ultra-negativas a nuestro favor, logrando sacar a nuestro organismo de una lógica a la que ha estado acostumbrado por 1.800 millones de años.


La magia ocurre cuando logramos romper con la naturaleza de nuestros sistemas. Cuando es peor dejar de hacer algo imaginado, un sueño, que el mismo dolor o sacrificio que implica ese esfuerzo, logramos romper nuestra lógica interna. Es comohackearel sistema y poder leer el chip que tienen los sueños.


Si nuestros organismos pudieran hablar durante este proceso dirían, “madre mía, este man es un loco, le entró una bacteria, esta yéndose en contra del placer”.


Pero ese placer, es el placer que el organismo conoce y que le ha funcionado durante mucho tiempo; no es el placer que necesitamos para hacer cosas grandes.


Es dejarnos enfermar por nuestros sueños.

Pero, a esta especie de “buena obsesión” vale la pena darle otro nombre, esto no puede llamarse obsesión. A mí me gusta llamarla OBMO.


Una OBMO es cuando algo que queremos, un gran sueño, lo llevamos a una lógica de vida o muerte, de peligro real, de amenaza; permitiendo una reacción por algo que es de extrema importancia, donde la posibilidad de no hacerlo esta relacionado con consecuencias ultra-negativas.


Lo anterior permite hacer algo muy difícil: primero, burlar el placer inmediato (postergar el placer), y segundo, poner a jugar al miedo a favor de uno mismo.


Tener una OBMO es tener un nuevo chip, es adicionarle un motor al bote de vela. Es una actualización del sistema…o una bacteria, la bacteria que permite cosas impresionantes.

¿Cómo nace una OBMO? ¿Es posible crear una?


Gracias por tu tiempo, nos vemos en la segunda parte.


Contenido sugerido:


-Libro: Y el cerebro creó al hombre / Antonio Damasio.

-Libro: Sapiens / Yuval Noah Harari.

-Ted: Inside the mind of a master procrastinator / Tim Urban.

499 vistas

Nuestras Sedes

Sede 10B

Sede Frontera

Calle 10B 35-50

(+57) 323 571 8918

(Cra 43A 18 Sur 174 Mall La Frontera/Local 201)

(+57) 320 7687744 

Contenido

  • White YouTube Icon
  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White Instagram Icon
whatsapp.png